Primeras impresiones de Secret World Legends

7   Valoración
Jugabilidad: 8/10
Gráficos: 6/10
Rendimiento: 8/10

Gran historia, ambientación y trasfondo. Combate divertido, mucha personalización

Gráficos anticuados, sin PvP real, cajas premium

Esta semana hemos probado Secret World Legends, el “nuevo” título de Funcom que no es sino una versión mejorada del MMORPG The Secret World. Como miembros de la facción de los Templarios, nos adentramos en el mundo oscuro de este nuevo juego cuya existencia parece haber suscitado opiniones de todo tipo entre los integrantes de la comunidad del MMORPG original. O se ama o se odia. Pero hay algo que nos resulta interesante a todos por igual, y es que el juego es gratuito.

Secret World Legends se ambienta en tiempos modernos y nos pone en la piel de héroes que luchan de manera constante contra fuerzas sobrenaturales salidas de mitos y leyendas que tratan de asolar el mundo. Tres son las facciones disponibles (Illuminati, Templarios y Dragones), y cada una se asienta en una región del planeta.

Nuestra experiencia con el título original se limita a breves experiencias de juego y sesiones de demostración con desarrolladores, por lo que resulta sencillo comparar el pasado con el presente. Sin embargo, desde el primer momento, salta a la vista que tenemos ante nosotros un juego más bien antiguo. Por muchas mejoras visuales, tanto de gráficos como de animaciones, que Funcom ha realizado, es obvio que la base sigue siendo un título con bastantes años a sus espaldas. Uno de los elementos negativos más destacables en este sentido es que los doblajes en cinemáticas y escenas de vídeo no brillan por su calidad. Las animaciones y la sincronización de las voces con los movimientos de las bocas parecen no concordar. Da la impresión de que los diálogos están demasiado acelerados.

No obstante, dejando los gráficos a un lado, respecto a los escenarios y al entorno en general debemos decir que Secret World Legends plantea un mundo excepcionalmente bien creado. La iluminación, los decorados y la disposición de los diferentes elementos podrían calificarse de obra maestra. La ambientación oscura es increíble y te hace sentirte de manera inmediata dentro de la historia. Estés cruzando un cementerio o recorriendo los túneles del metro de Tokio, creerás realmente que estás allí. En nuestra experiencia como parte de la facción templaria, tuvimos la oportunidad de recorrer las calles de Londres (no una versión real, pero claramente inspirada en la capital inglesa), entrar en tiendas y adentrarnos en callejones, investigando cada rincón y disfrutando de cada detalle.

 


Pero hablemos del combate. El sistema de combate es el cambio más importante respecto a The Secret World. El juego ha pasado de utilizar un modo clásico de selección de objetivos con el tabulador a usar una retícula con la que los jugadores apuntan hacia el lugar al que quieren dirigir sus ataques. Habiendo escogido la clase Magus (que utiliza poderes elementales y magia del caos) teníamos que apuntar manualmente para que nuestros hechizos impactasen en los objetivos, todo ello mientras nos movíamos e intentábamos esquivar ataques rivales. No está mal del todo, sin duda es buen lavado de cara que actualiza el sistema a los tiempos que corren, pero en ocasiones resulta algo lento y un poco forzado. Los enemigos no tienen indicadores hasta que los sitúas en el centro del cursor de combate, lo que provoca que sea difícil atacar a enemigos concretos en cuanto luchas contra varias criaturas a la vez.

Lo que nos resultó especialmente interesante son las mejoras a las armas y al sistema en general de magia y armamento. Las clases iniciales se definen al escoger dos armas principales (ya sean armas o corrientes mágicas), y desde el principio se tiene acceso a varias habilidades primarias. Y esto no limita a los personajes, ya que los jugadores pueden usar AP y SP para desbloquear habilidades de ramas diferentes. Pero desgraciadamente en este punto nos topamos con algo cuestionable. Es posible adquirir AP/SP con dinero real, por lo que, en esencia, se puede pagar para hacer el personaje más poderoso.

Cada rama de combate es completamente única y cuenta con mecánicas especiales. Por ejemplo, en el caso de nuestro personaje, mediante la magia elemental teníamos acceso a conjuros de rayos, fuego y hielo, pero hay una sinergia muy interesante. Al lanzar hechizos de fuego o electricidad se incrementaba el medidor de “calor”, lo provoca que aumente el poder de los hechizos y cambie su representación visual, pero si se lanzan demasiados hechizos el personaje se “sobrecalienta”, por lo que hay que mitigar el efecto lanzando hechizos de hielo. Y respecto a la magia del caos, al usar hechizos de caos se generan cargas que al activarse producen efectos aleatorios, como por ejemplo la aparición de clones o el potenciamiento de aliados.

 


Las armas también cuentan con sus propios atributos. Por ejemplo, la escopeta puede recargarse con munición de diferentes tipos que produce efectos diversos, y la katana genera “chi” con cada golpe, lo que lleva a la manifestación espiritual de un arma legendaria durante un tiempo limitado.

Progresar en la historia, completar misiones y descubrir los secretos que alberga el mundo resulta muy satisfactorio y entretenido. La combinación de la ambientación, los escenarios y el equilibrio entre mitos y una sociedad moderna da origen a un MMORPG muy original. Y aunque el cambio en el sistema de combate haya llevado el juego a un mundo más directo de lucha, nos alegramos al ver que hay muchas misiones en las que hay que resolver puzles o saltar por cornisas y plataformas para completar tareas.

En líneas generales, Secret World Legends es un juego más que decente. El concepto estructural del juego, los entornos y el mundo son excepcionales si uno es el tipo de jugador que disfruta con la historia, la exploración y los misterios. El sistema de combate no es el mejor del mundo, pero tampoco es malo. Las mecánicas tras cada habilidad y las posibilidades de personalización (que, por cierto, se han simplificado respecto a The Secret World) ofrecen muchas opciones a la hora de desarrollar nuestro héroe. Pero es inevitable hacerse estas preguntas: ¿era realmente necesario sacar un juego nuevo? ¿No bastaba con actualizar The Secret World? ¿Qué sentido tiene tener dos juegos que son, básicamente, lo mismo? Imaginamos que The Secret World, que todavía es jugable, desaparecerá en los próximos meses.