Primeras impresiones de Quake Champions

Beta   Valoración

Combate muy frenético, distintos personajes, gratuito, mapas originales

Combate muy frenético, sin tutorial, los personajes no parecen muy variados

Esta semana hemos probado la beta cerrada del Nuevo shooter gratuito Quake Champions. Desarrollado por ID Software, estudio que en 1996 publicó el Quake original (sucesor de la icónica serie de videojuegos Doom), esta franquicia vuelve con un aire que resultará especialmente familiar a aquellos que disfrutaron del juego original.

Comencemos diciendo que los FPS no son nuestro fuerte, aunque nos recordamos nítidamente jugando a Doom y Quake durante la adolescencia, cuando nuestros reflejos eran muy superiores a los que tenemos hoy en día. Dicho esto y dadas las características de Quake Champions, básicamente es como si partiéramos de cero. Se trata de un título con mecánicas de movimiento extremadamente rápidas, donde es necesario conocer los mapas y disparar de manera certera si se quiere sobrevivir.

La experiencia comenzó no demasiado bien con una pantalla de carga de unos cinco minutos, pero no tardamos en descubrir buceando en los foros oficiales que era un problema conocido y que tendríamos que esperar. Cabe destacar nuevamente que el juego se encuentra en fase de pruebas, así que estos contratiempos son esperables, pero la impresión es que el rendimiento no está del todo afinado a estas alturas.

Quake Champions no es un juego masivo, sus mapas no son gigantescos ni tampoco ofrece multitud de modos de juego. Sin embargo, el framerate está desbloqueado, funciona a 120hz y tiene muchas opciones gráficas, lo que contribuye a la fluidez. En líneas generales el apartado gráfico es estupendo, incluso en el espectro intermedio (parece que nuestros ordenadores comienzan a quedarse un poco atrás con los tiempos y las nuevas generaciones).

 


Al principio solo teníamos disponible a un único personaje, “Ranger”, un soldado de otra dimensión que es, de hecho, el personaje protagonista de Quake (también el marine original en Doom). Los otros ocho personajes disponibles están bloqueados, pero pueden adquirirse con 5.000 puntos de favor, lo que otorga acceso durante 24 horas. Puede parecer mucho, pero en realidad no lo es. Los puntos de favor se consiguen jugando y ganando partidas. Comenzamos con 10.000 puntos, por lo que podíamos probar un par de personajes más, y tras un par de horas de juego ya habíamos acumulado varios miles de puntos más. Además, los jugadores pueden comprar un pack con dinero real que da acceso a todos los personajes, lo que permite gastar los puntos de favor en los diferentes paquetes con objetos estéticos para los personajes.

Pero antes de aventurarnos a gastar los puntos de favor lo loco, probamos el juego con el personaje inicial. Actualmente hay varios modos de juego: el clásico Deathmatch; deathmatch por equipos; un modo de duelos 1 contra 1, en el que se escogen tres personajes y se compite contra otro jugador; y un modo llamado “Sacrifice” que no es sino una combinación del clásico capturar la bandera, donde la bandera es un “alma”, y de protección de zona, ya que al llevar el alma junto a uno de los obeliscos hay que defender el punto durante un periodo de tiempo. Pudimos apreciar dos huecos adicionales para futuros modos de juego, así que es de esperar que se añadan más.

Los modos disponibles se juegan en uno de los tres mapas habilitados. Los mapas son lo suficientemente grandes y disponen de áreas únicas. Cada uno es completamente distinto a los otros, y establecen ambientaciones muy originales. Por un lado tenemos una enorme catedral, por otro y un templo azteca sumergido, y, finalmente, una tumba subterránea por donde discurren ríos de lava. Repartidos por todos los mapas se encuentran armas, como escopetas o lanzamisiles, y potenciadores de todo tipo, como por ejemplo aumentos de vida, de armadura o de daño. Este es un elemento muy característico de Quake, y recordar la localización de estos puntos mientras uno salta de un lado a otro y se desplaza a velocidad vertiginosa resulta fundamental para vencer.

 


Habría que mencionar que el juego no dispone de tutorial (y no parece que haya planes en añadir uno), por lo que uno aprende sobre la marcha, a medida que juega y muere. Si hay algo que se hace de manera constante en Quake Champions es morir. El combate es tan rápido que muchas veces ni siquiera te das cuenta de cómo has muerto.

Sumado a todo lo mencionado, y esto es una novedad en Quake, también hay que aprender a utilizar las habilidades de los personajes. En Quake Champions, siguiendo la estela del género MOBA y otros shooters como Overwatch, cada personaje dispone de habilidades especiales. En el caso del Ranger, este es capaz de lanzar un orbe que explota al entrar en contacto con una superficie. Y no solo eso, mientras el orbe se desplaza, el jugador puede teletransportarse al lugar en el que esté, lo que está muy bien para subir a niveles elevados o confundir a los enemigos. Con los puntos de favor también pudimos probar a Nyx, cuya habilidad para entrar en una dimensión diferente le permite volverse invisible durante un periodo de tiempo y no recibir daño. Se trata de una herramienta magnífica para huir o atacar a alguien por sorpresa, pero también muy ofensiva, ya que, al reaparecer cuando el tiempo se acaba, se te encuentras donde hay otro personaje, este muere inevitablemente. Suena muy bien, pero llevado a la prácticamente es muy difícil de realizar. Como ya hemos comentado, en Quake Champions todo transcurre muy rápido.

La velocidad de las partidas, característica principal del juego, es sin duda a lo que más cuesta adaptarse. No se puede bloquear objetivos, y el ataque en área más destacado es el del lanzamisiles (que cualquiera puede usar), por lo que todo se reduce a los reflejos y a la capacidad de apuntar mientras uno se desplaza. Advertimos que, si se carece de reflejos o se prefiere un juego donde todo se desarrolle de manera más lenta, Quake Champions no es el juego adecuado. Y al contrario de lo que ocurre en otros títulos, como por ejemplo Overwatch, donde hay personajes más estáticos y que no requieren habilidad a la hora de apuntar, en Quake Champions todos los personajes precisan de habilidad con el ratón.

 


Tras jugar unas cuantas horas, empezar a reconocer los mapas ayuda bastante. Saber de antemano donde se encuentran los botiquines o las mejores armas otorga cierta ventaja, pero con solo tres mapas no es difícil que todos los jugadores sepan estos detalles tras uno o dos días de juego. Siendo así, al final todo se reduce a la habilidad de los jugadores, lo que es bueno y malo. Los altos requisitos de puntería y reflejos echarán para atrás a muchos jugadores ocasionales, pero esto es a su vez bueno para aquellos que disfruten de la competición, ya que su habilidad lo será todo. De hecho, los personajes no dan la impresión de ser muy distintos unos de otros.

Quake Champions promete contar con una escena competitiva muy profesional, donde solo los mejores jugadores de FPS puedan participar.