Crossout: lo bueno y lo malo

Crossout es un shooter gratuito de ambientación post-apocalíptica en el que los jugadores acumulan chatarra y diversos componentes para construir sus propios vehículos y combatir en partidas PvP y PvE. Con una cantidad casi infinita de posibilidades a la hora de crear máquinas, ¿han creado los desarrolladores un juego increíble a partir de una montaña de escombros o no es más que una pila de chatarra inservible? Averigüémoslo.

LO BUENO

Personalización sin igual – Los jugadores pueden crear vehículos de todo tipo, tamaño y forma, desde tanques a furgonetas con lanzallamas o sidecars con ametralladoras. Al jugar se consiguen todo tipo de piezas y componentes, armas y elementos decorativos para crear vehículos completamente únicos.

Ambientación post-apocalíptica – El juego recuerda a las películas Mad Max, con multitud de mapas en escenarios desérticos, con lugares abandonadas y autopistas destruidas a merced de los bandidos.

Sistema de construcción – A partir de diferentes chasis, los jugadores construir vehículos añadiendo distintas partes, como por ejemplo ruedas, guardabarros, paneles de protección o armas. A más piezas, más peso, más potencia y menos velocidad. Cada jugador debe encontrar el estilo de vehículo que mejor se adapte a su estilo de juego.

Múltiples modos de juego – Aunque es fundamentalmente un juego PvP, los jugadores tienen a su disposición diversos modos cooperativos en los que combaten en equipo contra la IA. Desde luchar contra oleadas de enemigos a escoltar vehículos luchando contra asaltantes.

Partes independientes – Al llevar un vehículo al combate, cada componente añadido al vehículo puede ser destruido de manera independiente. Así es posible, por ejemplo, destrozar las ruedas de un rival y dejarlo detenido y sin poder moverse por el escenario.

LO MALO

Grind – Para conseguir partes y componentes el jugador necesita conseguirlas jugando partidas. Lleva bastante tiempo hacerse con un buen almacén de piezas. Esto implica que hay jugar unas cuantas horas.

Partidas cortas – En general, sobre todo a niveles bajos, los vehículos parecen bastante débiles y fáciles de destruir. Una vez que te destruyen, mueres, y esto puede ocurrir con bastante velocidad. Si las partidas fuesen un poco más largas, quizá podría ser más divertido.

Diferentes calidades – De común (blanco) a legendario (naranja), los componentes y armas pueden ser peor o mejor. En el caso particular de las armas, unas son mucho más poderosas que otras. Al final, el juego se convierte en un título donde prima lo que se tiene y no tanto la habilidad.

Garaje – El garaje está limitado a pocos vehículos. Los jugadores pueden guardar configuraciones de diseño, pero tienen que destruir y reconstruir vehículos si quieren disfrutar de diferentes máquinas. Además, no se puede cambiar al principio de la partida, sino que se entra a jugar tras haber escogido el vehículo.

Mapas – Aunque es cierto que hay muchos mapas (divididos en modos PvP y PvE), por culpa de que las partidas sean tan cortas, uno tiene la impresión de jugar los mismos mapas con demasiada frecuencia.

¿Qué os parece? ¿Os gusta Crossout? ¿Qué aspectos destacaríais como lo mejor y lo peor? Dejádnoslo saber con un comentario en la parte inferior.