Primeras impresiones de Gigantic

8   Valoración
Jugabilidad: 7/10
Gráficos: 9/10
Rendimiento: 8/10

frenético, estilo artístico único, mecánicas innovadoras

pocos mapas, solo un modo de juego, un poco caótico para nuevos jugadores

Por: Josep Puig

Finalmente hemos podido probar el shooter con perspectiva en tercera persona de Motiga, Gigantic, que acaba de abrir sus puertas en Steam, Arc y Xbox One. Hasta ahora había sido exclusivo de Windows 10, por lo que su disponibilidad en nuevas plataformas debería servir para incrementar notablemente el número de jugadores.

El juego es esencialmente en shooter con objetivos. Aunque tienda a englobarse dentro del género MOBA, las diferencias con lo que hoy en día se entiende como un juego MOBA y su vertiente más clásica son más que evidentes. En Gigantic disponemos de una serie de héroes, con una selección gratuita que cambia, y en las partidas se mejoran habilidades durante el transcurso de las mismas. Pero se juega de manera distinta. Con zonas capturables repartidas por el mapa, el principal objetivo es aumentar el poder de los titanes, enormes monstruos que combaten cuando se acumulan los puntos requeridos. Es un juego rápido, con dinámicas similares a shooters tipo Overwatch, y con un estilo artístico muy característico que lo hace único.

Los mapas, aunque pocos, son de un tamaño lo suficientemente grande como para que no resulte pesado encontrar pelea ni como para que no haya espacio para moverse libremente. Cuentan con diferentes alturas y numerosos recovecos que definitivamente dan ventaja a los jugadores que conozcan el escenario. A medida que progresa la partida, dos titanes (uno de cada equipo) avanzan y el escenario se va reduciendo, focalizando la acción y volviendo todo más frenético. Pero aunque nos encanta el estilo artístico y el ritmo del combate es divertido, no estamos seguros de que la combinación no resulte en algo más bien caótico. En ocasiones es difícil seguir lo que está ocurriendo, sobre todo en distancias cortas, donde si te despistas pierdes de vista a los oponentes.

 


El objetivo de cada partida es muy sencillo: capturar campamentos y conseguir puntos para invocar al titán. Los combates no son sino un intercambio constante de ataques mientras se trata de conquistar y defender puntos. Sabiendo esto y teniendo en cuenta que a día de hoy solo hay tres mapas, intuimos que Gigantic corre el peligro de volverse repetitivo. Aunque el formato en un MOBA clásico sea de un único mapa, como ya hemos dicho, Gigantic se parece más a un shooter en tercera persona, y en este género es complicado mantenerse a flote con tan pocas opciones. Y más con carencias de elementos importantes. Más allá de unas señales indicativas prediseñadas, no hay manera de comunicarse ni coordinarse. El juego no cuenta con un sistema de chat, ni de texto ni de voz. En nuestra opinión, depender por completo de programas externos para que los jugadores se comuniquen es un error garrafal.

Otra ausencia notable es la falta de determinada información. Dejando atrás el tutorial inicial en el que se explican las mecánicas básicas y los objetivos en una partida, echamos en falta ciertos detalles. Por ejemplo, en ninguna parte se refleja el daño que produce cada habilidad, por lo que, hasta que no se prueban, no se puede determinar qué habilidades son mejores para hacer daño a los enemigos.

Y hablando de habilidades, el sistema de puntos de habilidades necesita algunas mejoras. Cada vez que un jugador sube de nivel obtiene puntos que puede emplear para mejorar una de sus habilidades. En cada ocasión, el jugador puede escoger entre dos opciones. En primer lugar, nuestro problema inicial con el sistema es que apenas adviertes de que tienes puntos para usar. Sin darte cuenta, de pronto miras abajo y ves que tienes dos o tres puntos. Segundo, no hay información sobre las diferentes mejoras fuera de la partida, por lo que cada vez que se dispone de un punto, es necesario leer los textos de todas las mejoras (a menos que se conozcan) para decidir en qué emplear el punto. Y esto lleva su tiempo, ya que estamos hablando de cinco habilidades con dos opciones de mejora cada nivel. Finalmente, aparte del hecho de que uno tiene que “dejar de jugar” para leer, otro problema relacionado es que no se pueden ver las opciones futuras de mejora de una habilidad, por lo que es imposible determinar si las escogidas van a ir combinando entre sí.

 


Pero, ¿nos gustó el juego? Sin lugar a duda. Todos estos detalles negativos que mencionamos son el tipo de elementos que afectan fundamentalmente a jugadores nuevos. A medida que pasan las horas y se adquiere experiencia con determinados personajes, uno va conociendo las habilidades y no pierde el tiempo con las mejoras. De lo que no estamos seguros es de que el mismo objetivo no se vuelva repetitivo más pronto que tarde. Pese a contar con tres mapas, creemos que no es suficiente variedad, incluso teniendo en cuenta que los mapas son muy diferentes entre sí.

Dicho esto, lo que nosotros pensamos que ha sido más negativo para el juego y su comunidad es el proceso de publicación que ha seguido Gigantic en diferentes plataformas. Se lanzó inicialmente como un título exclusivo de Microsoft y solo disponible para Windows 10. Esto hizo que mucha gente no pudiera jugar. Ahora ha llegado a Steam y Arc, lo que esperamos que suponga un salto significativo en el número de jugadores.

Por: Josep Puig