Primeras impresiones de Dropzone

Dropzone - Review thumpnail
Beta   Valoración

Gran componente estratégico, combate divertido, personalización de unidades

Puede llegar a ser difícil, pocos mapas actualmente

 

Recientemente fuimos invitados a la beta cerrada del nuevo juego MOBA/RTS de Gameforge, Dropzone, un título de ciencia ficción que mezcla elementos de ambos géneros en un único juego en el que cada jugador controla tres unidades en una lucha contra una raza alienígena conocida como Kavash y otros jugadores. Cada vez que una colmena extraterrestre es destruida, los jugadores recolectan un núcleo morado que contiene información vital y debe ser llevado al centro del mapa, donde se consiguen puntos. El equipo que alcance el mayor número de puntos en quince minutos es declarado vencedor.

Hay dos elementos que distancian Dropzone de otros juegos del género MOBA y lo acercan más a un título RTS (estrategia en tiempo real). En primer lugar, las partidas son uno contra uno, lo que implica que los jugadores no dependen de otros jugadores para ganar o perder. Segundo, cada jugador controla siempre tres unidades, vehículos acorazados parecidos a tanques y que reciben el nombre de “rig”. Con las teclas de los números 1, 2 y 3 podemos seleccionar cada una de estas unidades, y con la tecla del número 4, todas a la vez. Cada rig tiene sus propias habilidades, y los jugadores deben saber cuándo utilizar cada una. En comparación con otros juegos MOBA, Dropzone requiere mucha coordinación visual y no todo el mundo está capacitado para ser eficiente.

 

Dropzone review screenshots juegaenred1 Dropzone review screenshots juegaenred2


Los distintos rigs pueden personalizarse, lo que es parte de la estrategia de juego, dando ventaja a aquellos que conozcan sus unidades y sean capaces de formar el equipo ideal para adaptarlo a su propio estilo de juego. Hay nueve pilotos, tres de cada clase (DPS, tanque, apoyo), cada uno con sus ventajas y desventajas, como mayor armadura y vida o un boost temporal de velocidad; y también existen módulos con los que configurar los tanques y obtener más habilidades, de las cuales, en total, hay disponible seis: tres pasivas y tres que se activan con las teclas Q, W y E.

Los módulos permiten escoger entre una increíble variedad de habilidades para definir a cada rig de manera individual, pero es en la combinación resultante de las tres unidades donde un jugador determinará su estilo de juego, centrándose por ejemplo en una mayor capacidad de daño, en potencial defensivo o en movilidad por el mapa. Cada módulo tiene un rango asociado que indica el rango que debe tener cada rig antes de poder activar dicho módulo, partiendo de rango uno cuando la partida comienza y sólo pudiendo utilizar los módulos de rango uno. A medida que se elimina enemigos, ya sean Kavash o unidades de un jugador, los rigs reciben experiencia como equipo y esto permite mejorar los rangos de los rigs, pero hay que hacerlo con cabeza, ya que sólo se puede mejorar un rig cada vez. Este sistema genera una inmensa cantidad de variantes y estrategias dispares, dando la opción de mejorar durante el transcurso de una partida un único rig de los tres disponibles o a todos un poco.

 

Dropzone review screenshots juegaenred3 Dropzone review screenshots juegaenred4


Nuestra elección principal en Dropzone fue un equipo compuesto por dos unidades de apoyo y un tanque pesado preparado para recibir daño. Aunque en principio podría pensarse que nos faltaba daño, la capacidad curativa de dos unidades de apoyo compensaba la carencia del grupo mientras mantuviésemos a los rigs de apoyo en la retaguardia. Según jugábamos partidas, nos dimos cuenta de que la mayoría de jugadores dividía su equipo en los primeros niveles, enviando sus rigs a tomar objetivos y eliminar colmenas alienígenas y destruir torres, pero otros (como es nuestro caso), mantenían el grupo unido y trataban de controlar las torres de vigilancia para intentar pillar desprevenidas a las unidades enemigas y poder destruirlas a placer. Capturar torres de vigilancia da visión del mapa, lo que, como por todos los jugadores de MOBAs es sabido, es algo esencial. Y además no sólo facilita las cosas, sino que en Dropzone también sirve para completar uno de los tres sub-objetivos, sub-misiones dentro de las partidas que otorgan dos puntos. Las tres misiones son controlar las torres de vigilancia, destruir nidos y eliminar un número concreto de Kavash.

Nuestra estrategia parecía funcionar a las mil maravillas, permitiéndonos conseguir una ventaja al comienzo que más tarde se demostraría ser muy importante, haciendo que nuestros rigs fuesen superiores a los del rival. Prueba de ello es que ganamos unas cuantas partidas.

 

Dropzone review screenshots juegaenred8 Dropzone review screenshots juegaenred7 Dropzone review screenshots juegaenred6 Dropzone review screenshots juegaenred5


El juego es extremadamente divertido, y la curva de aprendizaje no es incómoda, aunque en una partida el uso de habilidades se retrasa ligeramente respecto a otros juegos MOBA. Controlar tres unidades, cada una con sus propias habilidades, puede llegar a ser muy confuso y requerir gran habilidad (hasta el punto de que no recomendamos el juego a aquellos que no sean especialmente hábiles con juegos de tipo RTS si no quieren sentirse frustrados), pero es un soplo de aire fresco en un género que comienza a ser repetitivo.

Aunque ahora mismo sólo hay dos mapas disponibles, estamos seguros de que se añadirán nuevos, con más sub-objetivos, y que además llegarán nuevos pilotos, clases y módulos. Sin duda Dropzone merece la pena, y hay mucho potencial en cuanto a e-Sports se refiere, ya que el propio juego cuenta ya con un sistema espectador.