|
Nada más empezar, los jugadores se tropiezan con esta forma de transporte público y encuentran a sus creadores huyendo como locos de un grupo de Destructores empeñados en acabar con ellos. Estas horribles manifestaciones no son seres racionales. Son dantescas y feroces encarnaciones resistentes al calor y temerosas de nada. Su objetivo es sencillo: eliminar de Las Profundidades todas las criaturas vivientes para prepararse ante la llegada del Gran Destructor, una temible bestia parte de la leyenda de los enanos. Muchas batallas se emprenderán bajo la superficie, algunas por lucro personal y otras por el requerimiento de nuevos aliados.

Donde se derrama la sangre, se roban riquezas. Hay 18 mazmorras únicas formadas por varios niveles que integran Las Profundidades, cada una de ellas habitada por sus propios monstruos, peligros ambientales y trampas, y cómo no, excelentes botines. Sólo los más valientes osan recoger esas riquezas de los rincones más oscuros de esas grutas, y con una buena causa. Los jefes finales son más listos, rápidos, duros y poseen nuevas y exclusivas habilidades además de una astuta inteligencia artificial creada especialmente para esta expansión. Por ejemplo, una cámara podría ser protegida por una enorme araña. Antes de poder atacar primero deberás atraerla dentro de tu campo de acción. Una rápida ojeada a la zona te muestra varios nidos. Si usas un lanzallamas mágico adquirido de un aliado Asura, podrás prender fuego a sus crías. Enfurecida, desciende de su elevada posición con ansías de venganza y embiste con furia sobre todo tu grupo. Los ataques convencionales contra la bestia son lentos y difíciles. Si usas una habilidad aprendida de un sabio chamán Norn, podrás recurrir al espíritu del oso que mejora tus ataques y aumenta tus reservas de salud. Esta es sólo una teoría sobre lo que es posible en Guild Wars: Eye of the North. Mientras exploras esas mazmorras te enfrentarás con un montón de situaciones parecidas. Ya que formarás alianzas con diferentes grupos y personajes, aprenderás un montón de habilidades sólo para la parte cooperativa de rol, y cuando se combinan con tu destreza para usarlas, éstas te proporcionarán las herramientas necesarias para superar la tarea que tienes entre manos. Aunque no siempre te haga falta usar estas habilidades para derrotar a un jefe peleón, no hay duda que utilizar estas nuevas estrategias y los elementos que te rodean te darán la ventaja que andas buscando.
Una crítica que con frecuencia se hace a los juegos de rol online es que las acciones carecen de continuidad. Cuando un seguidor muerde el polvo es devuelto a la vida en la siguiente zona. Pero eso no ocurre en las mazmorras. Las acciones son permanentes, con lo que si tu guía es aplastado por una roca, devorado por un monstruo o inmolado por la lava, estás muerto. Te las tendrás que apañar tú solo.

Con eso no decimos que si metes la pata debas ponerte a gritar, "¡se acabó, amigo, se acabó!" como si fueras el soldado Hudson de Alien. Aún tendrás la oportunidad de abandonar la mazmorra para intentar de nuevo conseguir la victoria o resucitar a los miembros de tu grupo, algo muy útil para aquellos que tal vez no tengan éxito a la primera. Pero mientras te encuentres en los confines subterráneos de una mazmorra en concreto, te regirás por la regla de la continuidad. En otras palabras, las mazmorras son lugares encadenados. A pesar de las muchas dificultades y trampas a las que te enfrentarás, tendrás otras ocasiones para triunfar. En tus viajes podrás verte en medio de un campo de prisioneros secreto. Si eliges liberar a los cautivos, ganarás nuevos aliados que te ayudarán a cumplir tus objetivos. Siempre será posible avanzar sin tener en cuenta lo que ocurra, simplemente tendrás que encontrar la mejor forma de seguir hacia adelante. Y éste es solo un ejemplo de las excitantes características que se incluyen en Guild Wars: Eye of the North. Ya os contaremos más cosas cuando el lanzamiento del juego se acerque este otoño.
Para ver el video de las nuevas mazmorras. AQUÍ Por: Xavier Marcé |