Primeras impresiones de Forge of Empires

forge-of-empires-review-thumpnail
7   Valoración
Jugabilidad: 6/10
Gráficos: 6/10
Rendimiento: 9/10

Casual, complejidad progresiva, distintas eras tecnológicas

Lento, limitado al principio, sin PvP rea

Recientemente hemos probado con nuevos ojos Forge of Empires (de InnoGames), un juego gratuito para navegadores en el que los jugadores deben gestionar una ciudad, conseguir recursos, completar misiones y progresar a lo largo de distintas eras tecnológicas, desde la Edad de Bronce a la Edad de la Tecnología Futura. Se trata de un título con ya algunos años en su espalda, lo que se puede apreciar si se examina el apartado gráfico, pero sus mecánicas están a la última si vemos los juegos más recientes del género.

Habiendo probado ya otros juegos de InnoGames (Tribal Wars, Elvenar, Grepolis), podemos decir que hay muchos recursos y elementos reciclados presentes. Forge of Empires ha sido una fuente evidente de contenido, tanto como de origen como de destino. Pero como es obvio tratándose de desarrolladora con tanta experiencia, esto se ha aprovechado de manera muy positiva para extraer lo mejor de cada casa.

En sentido estricto nos pusimos frente al juego como jugadores ajenos, pero en todo momento éramos conscientes de lo que nos esperaría: sesiones de juego breves y largas esperas en procesos. Forge of Empires es el tipo de juego al que se accede de manera regular, pero no mucho tiempo seguido. Conectarse, recolectar el oro, los recursos, comenzar construcciones y procesos varios y desconectarse hasta la siguiente sesión, sea en el mismo día o al siguiente. Sabiendo todo esto, hemos jugado durante varios días, ya que no tiene sentido sentarse a jugar durante tres o cuatro horas seguidas para ver qué ofrece como haríamos con otros títulos.

 

forge-of-empires-screenshots-03-copia_1forge-of-empires-screenshots-05-copia_1


No obstante, ser conscientes del tipo de juego no es óbice para no sentirse frustrado cuando uno quiere jugar y el juego se lo impide por culpa de colas de producción o ciertas limitaciones. La premisa básica del juego es construir una ciudad y completar una campaña PvE avanzando con el ejército y conquistando regiones para conseguir recompensas. A medida que se progresa se consiguen puntos con los que desbloquear tecnologías y obtener acceso a nuevos edificios y unidades. Pero la progresión del juego es completamente lineal, por lo que es frecuente toparse con “bloqueos” que impiden progresar hasta completar determinadas tareas o conseguir cierta cantidad de recursos.

Por ejemplo, para construir edificios se precisan herramientas y oro. Muy pronto nos vimos con muchas más herramientas de las que necesitábamos (ni siquiera sabíamos qué hacer con tantas), pero el oro se obtiene de una manera mucho más lenta, al completar misiones y como recurso producido en las casas. Aunque no es tan sencillo. Construir casas también requiere oro, y el oro producido en las casas solo se consigue al pinchar sobre ellas cuando están construidas. Concretamente se consiguen once monedas de oro cada quince minutos con el primero tipo de casas. Levantamos unas cuantas, pero a efectos prácticos necesitábamos pinchar sobre las casas cada quince minutos para maximizar el oro obtenido. Una absoluta locura, ya que muchas veces no hay más tareas que hacer mientras se espera. Una vez establecidas las colas de construcción o las tareas que se quieren llevar a cabo, estar mirando a la pantalla cada quince minutos para conseguir oro no es especialmente divertido.

Con el tiempo se desbloquean nuevas tecnologías que dan acceso a otras formas de conseguir oro, como un tipo de casa que produce 80 monedas de oro tras cuatro horas, pero los primeros días en el juego pueden ser bastante tediosos.

 

forge-of-empires-screenshots-06-copia_1 forge-of-empires-screenshots-11-copia_1


Los puntos que antes comentábamos (Forge points) son otro de los “bloqueos” con los que el jugador se encuentra. Estos puntos sirven para desbloquear tecnologías, costando la mayoría de las tecnologías iniciales unos cinco puntos. Una vez gastados, se recupera un punto cada hora de manera automática, aunque es posible invertir oro para conseguir más (pero no es recomendable, ya que con cada uso el coste de oro es mayor. Esto supone poder desbloquear más o menos dos tecnologías cada día, lo que implica tener que decidir con mucha precaución el camino por el que se opta: nuevos edificios o, lo que es muy importante, nuevas tropas.

Las unidades se utilizan fundamentalmente en la campaña PvE. Cada región del mapa está defendida por una fortaleza de tropas enemigas de un tipo particular, y es vital avanzar en los árboles tecnológicos para progresar. Al principio solo se dispone de tropas de dos tipos (lanceros y lanzapiedras) y resulta difícil hacer frente a algunas unidades con las que hay que luchar en los primeros niveles, como por ejemplo los guerreros. Este pequeño contratiempo se solventa desbloqueando el uso de unidades especiales, pero para que os hagáis una idea, es necesario desbloquear once tecnologías antes de poder acceder a la unidad guerrero. El árbol de tecnologías es completamente lineal, y prácticamente todas las tecnologías tienen tecnologías como pre-requisito. Si a esto se le suma que solo se puede tener un máximo de ocho unidades (al menos a niveles bajos), en esencia, se llega a punto en la progresión en la que no se puede avanzar hasta haber desbloqueado ciertas tecnologías por culpa de la dificultad.

 

forge-of-empires-screenshots-09-copia_1 forge-of-empires-screenshots-14-copia_1


En lo referente al combate, en Forge of Empires nos encontramos con mapa dividido en cuadrículas por el que movemos nuestras unidades como si se tratase de piezas en un tablero de ajedrez. Es un sistema muy interesante donde prima la estrategia, con el potencial para que se desarrollen partidas muy divertidas, aunque la IA es bastante sencilla y sus ataques son bastante predecibles. De existir el PvP estaríamos hablando de un grandioso modo de juego, pero el PvP en Forge of Empires se reduce a combatir contra unidades controladas por la IA que cada jugador establece como defensa en su propia ciudad. Es una pena.

En resumen, Forge of Empires es un juego para disfrutar a lo largo del tiempo, en sesiones cortas pero intensas. No es un título que pueda disfrutarse en una o dos tardes, sino que hay que entenderlo como un juego de largo recorrido. Como suele ocurrir en los juegos del género de gestión de ciudades, el progreso es lento, por lo que hay que conectarse con frecuencia para ocuparse del desarrollo de edificios y la recolección de recursos.

Si uno lo compara con uno de los juegos más recientes de InnoGames (por ejemplo, Elvenar), apreciará muchas similitudes, por lo que, al final, la decisión de jugar a Forge of Empires debe hacerse pensando en la ambientación y en el trasfondo.