Primeras impresiones de Florensia

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6   Valoración
Jugabilidad: 5/10
Graficos: 6/10
Rendimiento: 9/10

Gráficos decentes, mar y tierra, posibilidad de cambiar de arma

Repetitivo, misiones aburridas, traducciones algo pobres

Este pasado fin de semana probamos Florensia Online, el MMORPG gratuito de fantasía de GamesInFlames en el que los jugadores exploran un mundo lleno de aventuras y pueden embarcarse en peligrosos viajes para cruzar océanos en sus propios barcos. El juego llegó hace un par de semanas a Steam, por lo que hemos decidido probarlo.

Florensia es un MMORPG de corte tradicional con progresión a través de misiones. Los jugadores pueden escoger entre cuatro clases básicas distintas (Noble, Mercenario, Explorador y Santo) y aventurarse en un mundo donde pueden capitanear su propio barco y disfrutar de contenido en tierra y en mar. Después de escoger la clase Explorador (capaz de alternar entre dos pistolas y un rifle), probamos el juego durante unas cuantas horas para hacernos una idea de lo que ofrece y poder contároslo.

Para tratarse de un juego con unos ocho años de vida (originariamente fue lanzado en 2008) y haber sido relanzado, sus gráficos no han envejecido nada mal. Su estética anime y la simpleza de los diseños, con texturas sencillas y carencia de entornos elaborados, han ayudado a que se conserve en buen estado. Los modelos de los personajes, criaturas y las animaciones son simples, pero para un juego de 2008 no están mal. Sin embargo, si uno compara el juego con otros MMORPGs actuales, probablemente diría que no está a la altura de los tiempos. En general, la palabra que mejor define a Florensia es “simple”.

 

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Nuestra experiencia durante el tiempo que jugamos no resultó particularmente emocionante, ya que consistió sobre todo en completar misiones PvE bastante similares. En torno a nivel 10 ya se hace evidente que el juego cae dentro de la categoría de los típicos juegos asiáticos, con las mismas tendencias a repetir ideas. Una misión nos llevaba a matar veinte criaturas en una zona determinada y la siguiente, tras completar la anterior, nos hacía regresar y matar otras veinte criaturas de un tipo distinto. Una y otra vez nos vimos obligados a deshacer nuestros pasos para completar misiones, lo que puede llegar a resultar algo frustrante.

Esto no hubiese sido dramático de no ser porque el combate no es especialmente interesante. Llegados a nivel diez, sólo contábamos con una habilidad disponible. Al subir de nivel se consiguen puntos de talento que emplear en las distintas ramas, pero en los primeros niveles el juego carece de personalización a la hora de avanzar y progresar. Durante al menos tres horas, nos dedicamos exclusivamente a caminar y a matar criaturas (una tarea tediosa al contar únicamente con una habilidad), y en el momento en el que lo dejamos no parecía que fuese a cambiar de cara al futuro. El patrón de las misiones se repetía, añadiendo simplemente nuevas criaturas y llevándonos a zonas diferentes.

Uno de los elementos más destacables del juego es la división entre mar y tierra. Los personajes cuentan con un juego de habilidades y talento de tierra, pero también tienen la opción de aventurarse en el mar con un barco y combatir contra enemigos con habilidades especiales. Cabe destacar que nos llevó una cantidad de tiempo ingente descubrir cómo llegar a nuestro barco, ya que las misiones de introducción no destacan precisamente por la cantidad de información que ofrecen. La falta de indicaciones y las malas traducciones son una constante en el juego.

 

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No obstante, el combate marítimo es en algunos sentidos igual al combate en tierra. El barco se controla con las teclas direccionales y se utiliza el ratón para apuntar con los cañones. Pero los barcos, además de ofrecer un estilo de juego distinto e interesante, permiten viajar entre las distintas islas que pueblan el océano.

Florensia, aunque de estética simple, es un MMO con muchos elementos. Cuenta con PvE y PvP (tanto en tierra como en alta mar), profesiones de recolección y creación, un sistema de matrimonio, jefes de mundo y hermandades. Su única pega es la sencillez, ya que parece que prima más la cantidad de elementos disponibles que la calidad de los mismos. Cualquier característica se ve reducida a su mínima expresión, como por ejemplo la pesca, donde con equiparnos con una caña y acercarnos al agua es suficiente para pescar; ni siquiera es necesario usar ninguna habilidad.

Aquellos que lo jugaron antaño, se encontrarán con un amplio sentimiento de nostalgia, pero un jugador que esté buscando un título nuevo puede que se sienta desilusionado si compara el título con otros juegos MMO.