Los juegos masivos online supusieron abrir una nueva ventana al ocio digital y una nueva forma de ver las formas de interactuar con los demás mediante Internet. Todo ello creó un nuevo abanico de posibilidades en los videojuegos que ha sido y está siendo aprovechada adecuadamente por multitud de estudios de desarrollo que cada vez dedican más recursos a este tipo de títulos.
Pero paralelamente a todo esto, los juegos masivos online también implicaron una nueva forma de entender los videojuegos, ya no solo como un vía de escape para distraerse sino también como un método para poder ganar dinero y sacarle partido al tiempo que se le dedica al ocio. Así fue como en Ultima Online y, especialmente, Everquest, empezó una nueva forma de obtener beneficio económico. Gente que se dedicaba a subir niveles de su personaje virtual hasta subirlo al máximo y luego en vez de disfrutar del juego decidían poner a la venta, ya fuera por contacto directo o por sitios de subastas online como eBay, sus cuentas de juego con esos personajes a personas que no querían dedicar su tiempo a ver crecer a su avatar.
Esto generó un nuevo fenómeno online que ha desembocado en multitud de variantes, algunas promovidas desde las mismas compañías y otras perseguidas por ellas. Sea como sea, muchos son los avispados que se han dado cuenta y han decidido sacarle el máximo partido. Así, en estos últimos años han proliferado no solo las ventas de cuentas con personajes subidos de nivel, sino también todo tipo de subproductos de los juegos. Famosas en Ultima Online han sido las transacciones de dinero real para poder comprar una torre o un castillo virtual en el reino de Lord British. O más recientemente, pero con un mejor fin, la recaudación de dinero que se hizo vendiendo dinero del juego a cambio de moneda real para recaudar fondos para las víctimas del tsunami de Asia, aunque esta práctica se lleva a cabo normalmente para fines lucrativos individuales.
La polémica salta cuando algunos empiezan a pensar que esto desvirtúa el espíritu de los juegos, ya que mientras que la mayoría de usuarios dedican sus esfuerzos y su tiempo para conseguir alcanzar los retos que se proponen en estos títulos, hay otros que lo consiguen al momento sin esfuerzo alguno, salvo el económico claro está. Y ya no solo hablamos de la venta de personajes, dinero u objetos, una práctica cada más extendida es la de contratar a un "chino", que no es más que otro jugador que se dedica a subir sus personajes a cambio de dinero. Esta práctica se puso de moda en Lineage 2 y en juegos como Everquest 2 o World of Warcraft ha encontrado su continuidad.
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