Descubre las nuevas unidades de Dawn of War: Soulstorm

THQ ha publicado una entrevista con Shawn Frison, diseñador de Warhammer 40.000: Dawn of War - Soulstorm en Iron Lore Entertainment en el que describe dos de las nuevas unidades de esta expansión. A continuación podéis leer el artículo completo:


El universo de Warhammer 40.000 es asombroso y la oportunidad de trabajar en Dawn of War: Soulstorm ha supuesto todo un desafío.


A continuación voy a describir algunas de las impresionantes unidades de los Eldar Oscuros y de las Hermanas de Batalla que os vamos a presentar en esta nueva entrega de Dawn of War, y explicaré con detalle cómo se comportan y cómo sobreviven en un mundo lleno de supersoldados mejorados genéticamente, máquinas de matar invencibles y millares de Orkos curtidos en el frente.


Arconte/Séquito de Íncubos de los Eldar Oscuros


El Eldar Oscuro, consumido por sus pasiones sombrías y alimentado de furia, no se somete con facilidad ante ningún señor. A pesar de la decadencia y el poder, hay algunos que destacan por su vileza y astucia. El Eldar Oscuro, con su crueldad descarnada y su poder, impone su voluntad a sus compañeros, forjando así las amargas alianzas que son las Cábalas de los Eldar Oscuros. Estos señores del mal, conocidos como Arcontes, son feroces combatientes que se abren paso entre las filas enemigas con temible cólera y velocidad. El Arconte, que devora el alma de sus enemigos para prolongar su inmortalidad, se fortalece con cada batalla a la que sobrevive hasta el punto de alcanzar un poder cuasi divino con el paso de los siglos.


Warhammer 40k<img src=awn of war" src="/#474c0c680a275.jpg">


Además, el Arconte puede mejorar su superioridad innata sirviéndose de las armas antiguas de su Cábala para continuar aniquilando al enemigo. Cabe destacar el Animus Vitae, un retorcido dispositivo que libera alambradas de espino con carga psíquica que atrapa a los enemigos para absorberles su fuerza vital. Otro instrumento, aún más temible, es el artefacto ancestral conocido como Crisol de la maldición. Los Eldar Oscuros, mediante sus incognoscibles artes ocultas, han encerrado en el Crisol las almas atormentadas de los Psíquicos para liberarlas sobre el enemigo a fin de robarle la cordura.


Así y todo, la traición es primordial entre los Eldar Oscuros, por lo que la grandeza en el campo de combate no representa ningún obstáculo para la espada de los asesinos. Para protegerse de los traidores, el Arconte se hace rodear de un séquito de íncubos, guerreros de élite imbatibles en la liza. Adondequiera que el Arconte vaya, allí lo seguirán los íncubos. Y adondequiera que los íncubos vayan, allí los seguirá la muerte.


Los Arcontes se han abierto paso hasta la dominación entre las viles maquinaciones de los Eldar Oscuros, la más cruel y taimada de todas las razas conocidas del universo. Han alcanzado su posición privilegiada mediante la muerte y la manipulación, mediante su astucia y su rabia. Solo un necio se opondría a tamaña superioridad.


Canonesa


La orden del Adepta Sororitas (conocida comúnmente como las Hermanas de Batalla) se cuenta entre las más despiadadas de los guerreros del Imperio. Consumidas por la furia de su Fe inquebrantable, su misión santa es arrancar de raíz la herejía allí donde crezca. La más sagrada de las Hermanas es la Canonesa, una veterana del campo de combate cuya devoción por el Dios Emperador es tal que puede solicitar Su ayuda en pleno enfrentamiento, invocando así milagrosos Actos de Fe con los que cambiar el curso de la batalla en un abrir y cerrar de ojos.


Warhammer 40k<img src=awn of war" src="/#474c0d0e505ed.jpg">


Estos poderes tan destructivos, si bien exigen tener mucha Fe para utilizarlos, pueden ser todo un regalo para la vista. Las leyendas hablan de esta capacidad, aunque son pocos los que viven para contarlas. Una de estas historias habla de una luz blanca y pura que manó de los Cielos para dar fuerza a los devotos y abrasar los ojos de los enemigos. Otra narra cómo las almas de los soldados caídos abandonaron el cuerpo de estos y adoptaron la forma de ángeles vengadores que ardían con la cólera del Emperador mientras se abrían paso entre las filas enemigas como las hoces entre el maizal. Hasta el más grande de los generales temblará ante semejantes manifestaciones de la ira del Emperador.


Aun sin tales poderes, la Canonesa es un elemento a tener en cuenta. Equipada con las armas más destructivas del Imperio, aniquila a todo aquel que ose enfrentarse a ella, quemando a los herejes con la devastadora Pistola infierno o desgajando sus filas con la Espada de Energía. Con semejante poder a su disposición, la versatilidad de la Canonesa en el campo de combate no tiene parangón, por lo que puede derribar a sus enemigos tanto a corta como a larga distancia. Por cruento que sea el ataque, la armadura del justo no mostrará ningún punto débil.


Por tanto, no pierdas la fe. No flaquees. Pues la purga aguarda a aquel que duda.